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Entusada en cuarentena
Valentina Hereira
Al comienzo de toda esta locura, cuando estaba en la universidad y conversaba con mis amigos sobre este tema de aislamiento, universidades virtuales etc. debo admitir que me daba risa. Sinceramente no entiendo por qué, pero me daba risita.
Comencé mi cuarentena el día 17 de marzo, recuerdo ese día y lo emocionada que estaba, no sé porque me causaba curiosidad el cómo Valentina (o sea yo) se podía comportar en su casa encerrada. Vivir solo con una persona en mi casa al comienzo me fastidiaba, pues todos los días al levantarme mi papá era la única persona con la que podía hablar y digamos que no es que tengamos muchos temas en común…
Pero al pasar de los días fui aprendiendo a valorar cada locura que me decía, cuando empezaba a hablar de extraterrestres, pues aunque el tema ya me tuviera cansada, realmente era un respiro de tantas noticias y tanto drama que había en redes sociales.
Comencé esta cuarenta con una relación de casi 3 años. Si escribo con honestidad admito que era una relación que venía dañada desde hace mucho tiempo, los días empezaron a pasar y a pasar y yo cada vez dudaba más en si era feliz o no junto a esa persona, pero me daba tanto miedo que el sentimiento fuera producto del encierro como muchos me decían, así que era paciente y realmente intentaba hacer las cosas bien.
Pero tanto tiempo para pensar, tanto tiempo sola en mi cuarto me hizo darme cuenta que durante casi 3 años había literalmente dado mi vida entera a una persona y por mas de que intentemos romantizar el hecho de poner a alguien por encima de ti debemos darnos cuenta que no es correcto. Pero entre clases virtuales, crisis existenciales y hacer el almuerzo, aún en mi casa intentaba ignorar los sentimientos que mi corazón gritaba.
Hasta que un día decidí escucharlo, decidí literalmente escucharme y darme cuenta como venía tan mal desde hace tanto tiempo y cómo mi miedo por estar sola o por no encontrar a alguien después me hacían quedarme al lado de una persona que realmente me lastimaba y no me hacía feliz.
El 7 de mayo tomé la difícil muy difícil decisión y aunque muchos les parezca algo estúpido o poco maduro yo realmente en ese momento sentía cómo mi corazón se partía en un millón de pedazos. Las primeras noches eran llenas de lagrimas y aunque suene bastante estúpido, hasta bañarme me dolía. Claramente como en toda ruptura, después de esto viene el tiempo en donde tu ex pareja te ruega por seguir en aquella relación y creo que eso fue lo más duro para mí de toda la ruptura, el mantenerme en la decisión, y todavía es lo mas duro.
¿Pero se preguntarán porque decidí escribir esto?
Realmente siento que nunca había vivido una tusa como tal, pero créanme que he acompañado a mis amigas en todas sus tusas así que había aprendido un poco de ellas en sus procesos.
Pero porque siento que esta en especial es única. Realmente porque vivirla en un momento en donde no tienes carros para distraerte o no tienes gente que pase caminando alrededor tuyo en el g o en el café. Cuando no puedes experimentar un abrazo de tus amigos o simplemente no te pueden venir a buscar para hacerte sentir mejor. Es cuando te das cuenta aún mas rápido y de una manera más profunda de todo lo que en el corazón cargabas o cargas, y wow, no juzgo o no minimizo ningún proceso, pero siento o creo que la manera en la que estoy viviendo mi proceso es única y nunca se me olvidará.
Tengo muchas cosas que reprocharle a la cuarentena, MILLONES en realidad, pero tengo una que agradecerle y siento que esa mata todas las que tengo de queja. Gracias cuarentena por darme el tiempo para pensar, para sanar de manera profunda, porque cada día en esta casa para mi cuenta como dos, cada día que pasa es una nueva oportunidad de escuchar mi cuerpo, de entender como está sanando, de volverme a encontrar conmigo. Que maravilloso es encontrarte cuando estabas tan perdido.
A veces estamos tan concentrados en lo que vemos rápidamente que no hacemos una vista más profunda, no nos preguntamos qué podemos sacar de esto tan horrible que esta pasando en el mundo. Conocernos es la experiencia más maravillosa. Escucharte, hablar contigo mismo, conocer nuevamente a tu familia, recuperar amistades que habías perdido, pedir perdón, perdonar, planear etc.
Realmente, aunque no ha acabado la cuarentena en este momento, sí es verdad que siento que yo y que mi vida ha cambiado demasiado, ¿pero de eso se trata no? Que después de toda esta locura salgamos siendo mejores personas y podamos juntos crear un mejor mundo.
Y así con el tiempo entendí por qué me causaba un poco de risa el hablar de este tema de la cuarentena, y era porque no me imaginaba por todo lo que iba a pasar y cuanto iba a mejorar mi comunicación con Dios y conmigo misma, pero al final él lo sabia y en parte me lo hacía sentir en ese momento.
